La verdad apenas dicha: una reseña sobre el haiku

El haiku es una forma poética que cautiva desde el primer instante, prescinde de artificios y desaconseja la racionalización. Nacida en Japón, no se conoce con exactitud el período ni la época en que aparece como género literario, pero muchos estudiosos coinciden en afirmar que se desprende del tanka y del haikai-renga, estrofa llamada también encadenada.

Poesía brevísima, se compone de tres versos con 5, 7 y 5 sílabas. Muchos maestros de este arte, cuando viajaban solos, elaboraban sus poemas y los compilaban separadamente del renga, cuya estructura era mayor. La disposición silábica del haiku era la preferida en el antiguo Japón: la repetición del 7 expresaba la regularidad de la naturaleza, y la alternancia de 5 y 7, su irregularidad.

Se ha llamado al haiku “poesía de las estaciones” debido a que su referente se encuentra ligado a la naturaleza. En cada poema suele resaltarse un elemento que identifica la época del año: las distintas estaciones, a través del canto de los pájaros, las floraciones, la bruma, la nieve, el viento glacial, etc.

De este modo el haiku se organiza y nombra el mundo, no describiéndolo sino articulando ciertos mecanismos que le imprimen al texto un halo de sugerencia y de belleza.

Una de las características más resaltantes de estos poemas es su capacidad de despertar una emoción estética por vía de la sugerencia, donde el lector completa con su mirada el sentido no dicho. Son tres experiencias las que se manifiestan entonces en cada texto: la del poeta, la de la naturaleza y la del lector.

Pequeños universos transcribe a continuación una selección de poemas haiku compuestos por algunos de los más célebres representantes del género.

Este camino
ya nadie lo recorre;
salvo el crepúsculo.
(Basho)

Sobre una rama seca
un cuervo se ha posado:
atardecer de otoño.
(Basho)

Admirable aquél
que ante un relámpago
no dice: ¡la vida huye!
(Basho)

Ved, ved las luciérnagas
quisiera decir,
pero estoy solo.
(Taigi)

Noviembre…
las cigüeñas pensativas
paradas en fila.
(Kakei)

Una flor caída
a su rama la veo regresar;
¡mas no, era una mariposa!
(Moritake)

Fuente consultada: Aguirre, Basho, Barthes, Cage, Tarkovski et al. Haiku. Colección Poesía Mayor. Selección de Reynaldo Jiménez. Leviatán, Buenos Aires, 1997.

4 comentarios en “La verdad apenas dicha: una reseña sobre el haiku

  1. Hola. Antes de nada felicitaros por vuestra magnífica página. Acabo de descubrirla y estoy disfrutando enormemente con los contenidos que habéis desarrollado.

    Quisiera aportar una pequeña puntualización sobre la traducción del primer haiku de Bashō,

    Este camino
    ya nadie lo recorre;
    salvo el crepúsculo.

    Esta traducción viene derivada de la de Octavio Paz cuando tradujo Oku no Hosomichi (Sendas de Oku) de Bashō:

    Nadie emprende
    este camino salvo
    el crepúsculo de otoño.

    En la tercera estrofa del haiku de vuestro artículo y en la segunda de la traducción de Octavio Paz de este bellísimo haiku, podemos ver una personalización, el crepúsculo recorriendo el camino. Claro que el crepúsculo no recorre nada en realidad. El traductor, puede que de forma consciente o inconscientemente, ha intentado forzar la intencionalidad del haijin haciendo que el haiku parezca contener un mensaje.

    Pero un haiku no es un kōan, no tiene ningún mensaje “oculto” ni enseñanza alguna. Es, simplemente, la expresión de un hecho vivido que ha generado un aware. Por eso, hoy día se considera más adecuada, por Vicente Haya y otros, la siguiente traducción:

    Este camino
    ya nadie lo recorre;
    crepúsculo de otoño.

    Y que, a mi parecer, se ajusta muchísimo mejor al Haiku-dō. No obstante, el japonés es un idioma complejo de traducción dificultosa, sobre todo cuando hablamos de poesía. Así, la traducción “stricto sensu” del haiku original:

    kono michi wa
    yuku hito nashi ni
    aki no kure

    Podría ser la siguiente:

    Por este camino
    ya nadie pasa
    se acaba el otoño

    Nunca está de más embellecer si no se desvirtúa. Recomendando el uso de:

    Este camino
    ya nadie lo recorre;
    crepúsculo de otoño.

    Me despido con un cordial saludo.

    1. Estimado Daniel,
      Hemos encontrado su aporte de gran valía en tanto que, dependiendo del traductor, cada haiku suele contener ambigua significación.
      Caros saludos, a la espera de que siga explorando nuestro blog y aportando su vasto conocimiento para poder seguir creciendo.

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